Toxicología, nuevo desafío de la medicina moderna.

Si bien la Toxicología nació con una orientación forense, actualmente está incluida entre las Ciencias de la Vida, y tiene un marcado carácter pluridisciplinar, tanto en sus ramas aplicadas, como en los conocimientos de base que se precisan para abordar sus grandes áreas fundamentales.

Con los avances del siglo XX se plantearon nuevos problemas a causa de la fabricación, comercio y aplicaciones de grandes cantidades de productos químicos, que originan abusos, malos usos, residuos y contaminación. Luego, en las últimas décadas, el conocimiento de la estructura de los genes y la metodología para el estudio de DNA, que ha sido denominada molécula de la vida, promovió un nivel bioquímico más profundo en los estudios toxicológicos, explicado muchas incógnitas sobre las diferencias interindividuales, que se manifiestan en los estudios poblacionales.
Todo ello ha exigido la diversificación de la Toxicología, la capacitación de toxicólogos profesionales y la orientación de la investigación hacia los mecanismos moleculares y la toxico genética. Dando origen al nacimiento de áreas básicas o fundamentales, a partir de las cuales, pero estableciendo relaciones entre varias de ellas, se especializaron ramas aplicadas. La más reciente de éstas, la Toxicología Reguladora, en cierta manera cierra un lazo con la Toxicología Forense inicial, aunque con el matiz diferencial de que si la Forense es una ciencia auxiliar de la Justicia, la Reguladora colabora principalmente con el Legislador.

Por otra parte, la Toxicología ha dejado de ser descriptiva; los estudios monotemáticos sobre compuestos tóxicos, que conformaban diccionarios, tienen limitado su interés a obras de consulta. La Toxicología se ha hecho más bioquímica, más mecanística y funcional porque interesa conocer el cómo y el por qué de las reacciones entre las moléculas xenobióticas y las moléculas orgánicas; de ahí el auge de la Toxicología celular y molecular.

Sus avances ofrecen soporte a la Toxicología Clínica, y a la Evaluación del Riesgo Tóxico; esta última rama se ha convertido en apoyo imprescindible de la Toxicología Reguladora, de la Toxicología del Medicamento, de la Toxicología Alimentaria, y de los tres grandes focos de atención actual, la Toxicología Ocupacional, la Toxicología Ambiental y la Ecotoxicología.

En estos momentos, donde las enfermedades empiezan a ser, cada vez más, consecuencia de las condiciones de la vida moderna,  ambientales y culturales, la Toxicología es el punto de encuentro entre las prácticas y tratamientos de la medicina tradicional y los tratamientos complementarios. Así resulta vital hoy la consulta toxicológica  en el caso de enfermedades crónicas, recurrentes o degenerativas.

Evaluar predictivamente la relación salud enfermedad condiciona un mejor calidad de vida por lo tanto la Toxicología deberá ser  también un importante actor en el control en la  gestión de salud.

Luis Alejandro Mazzarini
Médico Toxicólogo
Director H&E. Consultora de Riesgo Salud y Ambiente

Medio Ambiente Tóxico

La Toxicología Clínica y  Ambiental en los estudios epidemiológicos poblacionales.

Le epidemiología molecular surge de la mano de los avances tecnológicos de las últimas décadas y es una herramienta práctica, certera  y económica para observar tendencias de grandes grupos poblacionales.

 En la carreara entre el progreso y sus consecuencias negativas para la salud y el ambiente, la epidemiología clásica, con datos recabados de la evidencia clínica, análisis químicos tradicionales y la entrevista, permitió inferir la relación entre cierta presencia recurrente de enfermedades y la exposición a determinados contaminantes.

Sin embargo, la información sobre el estado de salud-enfermedad de la población, tal cual como se está obteniendo y presentando, merece por lo menos ser revisada.

Por ejemplo, mientras hay en el mundo una mayor conciencia de la relación entre el cáncer y la contaminación ambiental, a la vez que el cáncer ocupa cada vez una mayor participación en el conjunto de enfermedades, la información que nos ofrece el Ministerio de Salud de la Provincia de Córdoba, a partir del Registro Provincial de Tumores, para los años 2004 a 2009[1], nos muestra una reducción  de casos totales de alrededor de un 15 por ciento. Y esto contradice las estadísticas disponibles a nivel mundial y la percepción que podemos tener en la clínica.

De todos modos, los datos que se pueden obtener siempre van a mostrar una parte del estado de situación real, distorsionada por los grados diferentes de cobertura entre distintos estratos poblacionales y cuidado de la salud, o el error humano en la toma de la información, entre otros factores de distorsión.

Aquí es donde la epidemiología molecular puede prestar un importante servicio al legislador y al funcionario de salud.
Hoy es posible – y muy necesario – atender las posibilidades que brindan los avances tecnológicos en la búsqueda de información.

La disciplina de la epidemiología molecular provee un marco ideal para la investigación del efecto combinado de los tóxicos ambientales y los factores genéticos. Esto se ha visto facilitado por los avances en la comprensión del genoma y epigenoma humano , el desarrollo de tecnologías de tasa de transferencia más eficientes para el procesamiento y el análisis de marcadores biológicos, y el desarrollo de estrategias analíticas sofisticadas para manejar la complejidad de los datos generados.

Los últimos años han sido testigos de un crecimiento exponencial en la publicación de estudios epidemiológicos enfocados en el análisis de la susceptibilidad genética a varias enfermedades, tales como cáncer, diabetes, obesidad, enfermedades neurodegenerativas como Esclerosis Múltiples, Parkinson y otras.

Riesgo Salud y Medio Ambiente

Luego de los grandes avances de la medicina clásica, acelerados en el último siglo por la farmacopedia bioquímica, hoy el desafío es atender la demanda de enfermedades recurrentes, crónicas y degenerativas originadas en el estilo de vida y la contaminación de los ambientes. El nuevo territorio en disputa está atravesado por posturas que enfrentan, por un lado, el progreso clásico que propone profundizar el crecimiento del modelo actual perfeccionando las remedaciones, y por otro lado el conservadurismo ambientalista que contrapone la necesidad de dar un golpe de timón en el sentido contrario.

En este debate, hoy más vigente que nunca, la salud tiene que ocupar un lugar central y convertirse en un criterio consensuado de toma de decisiones políticas. Debemos entender que las políticas de salud deben dejar de ser interpretadas como remediaciones posteriores al modo en que vivimos, y convertirse en criterios ordenadores del modelo de desarrollo a futuro.

La Medicina actual, mediante una determinación de laboratorio especializado en Toxicologia ambiental permite saber el nivel de riesgo Toxicológico a través de analizar el Residuo como si estuviéramos averiguando como sale la basura de nuestro cuerpo, de igual manera como la sacamos de nuestros domicilios. Comemos, absorbemos sustancias, metabolizamos y elegimos lo que sirve y no sirve y eliminamos esos residuos.

En interacción con el Medio Ambiente Tóxico hay una gran lucha para defendernos: contamos con el sistema inmunológico, el sistema endocrino, el sistema emocional y el Epigenetico, además de otros, que tratan de resguardar nuestra integración de equilibrio entre la salud y la enfermedad.

Y tanto el estado de acumulación tóxico de nuestro organismo como la respuesta inmunológica pueden ser estudiados mediante la epidemiología molecular.
De modo que las Instituciones Oficiales de la Salud Pública deben procurar estudios poblacionales epidemiológicos predictivos de acuerdo al nivel de Riesgo Toxicológico Ambiental, de modo de establecer un marco de estudio de impacto ambiental de las diferentes actividades a partir de esa lectura sobre las enfermedades crónicas, recurrentes y degenerativas.

La información sobre la salud pública es una garantía que respalda el Derecho de la Salud, en ese sentido político la epidemiolegía molecular es un aporte a la calidad institucional.

 

Luis Alejandro Mazzarini
Médico Toxicólogo
Director HE Consultora Riesgo Salud y Ambiente.



[1] http://prensa.cba.gov.ar/salud/se-presenta-el-informe-sobre-cancer-en-la-provincia/

[2] http://prensa.cba.gov.ar/salud/se-presenta-el-informe-sobre-cancer-en-la-provincia/